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Las bibliotecas populares de Argentina, semillas de un país lector

«La Biblioteca Mariano Moreno de Mocoretá adquiere historietas por sus lectores adolescentes». La crisis y las nuevas tecnologías obligan a reinventarse a estas instituciones socioculturales con más de 150 años de historia

Delegados de 890 bibliotecas viajaron entre el 3 y el 5 de mayo hasta la capital para aprovechar el subsidio estatal que les permite comprar libros al 50%.

En promedio, adquirieron entre 50 y 70 ejemplares que en breve estarán disponibles en los estantes de Mocoretá, en la norteña Corrientes, en Cosquín (Córdoba) o en Ushuaia, en el extremo sur.

Pocas instituciones han resistido a las múltiples crisis económicas y sociales de Argentina como lo han hecho las bibliotecas populares y son testigos privilegiados de esos vaivenes históricos. «Tuvimos muchos momentos en los que el sistema estuvo por sucumbir. Las bibliotecas siempre acompañaron a la historia argentina y verás un pedazo de la historia argentina en cada una de ellas», cuenta Urban, de Tandil.

La crisis actual ha vuelto a ponerlas contra las cuerdas en un momento en el que el libro pierde cada vez más protagonismo frente a la tecnología. «Hoy las bibliotecas tienen que generar muchas actividades para atraer gente. No dejan, además, de ser una propuesta asociativa y las nuevas tecnologías tienen mucho peso en conductas más individuales y aisladas», analiza el titular de la Conabip. «Por eso», concluye, «tienen que reinsertarse en sus comunidades. Es un desafío muy fuerte, más social que tecnológico».

«Antes se juntaban en bares, pero ahora con la crisis no pueden pagarlos», comenta Jorge Marchini, al frente del espacio. La Mariano Moreno de la localidad correntina de Mocoretá se especializó en historietas por sus lectores adolescentes

El elevado precio de los libros nuevos – su valor en pesos es equivalente a unos diez dólares en un país con sueldos promedio inferiores a los 450 dólares- lleva a muchos a recurrir al préstamo.

Las bibliotecas también sufren la crisis: con el subsidio de la Conabip cinco años atrás podían adquirir más de cien libros. Con el monto actual -15.000 pesos, 325 dólares- pocas llegaron a las 60 novedades para ofrecer a sus lectores.

Cientos de personas con carritos y cajas asaltan cada año la Feria del Libro de Buenos Aires durante tres días. Dan vueltas, preguntan y comparan precios para intentar llevarse el mayor número de los libros que tienen anotados en su lista. Son los responsables de las bibliotecas populares, una de las instituciones socioculturales más antiguas de Argentina.Con una historia de más de 150 años, hoy hay más de un millar de bibliotecas populares distribuidas por todo el país que garantizan el acceso a los libros y a la cultura incluso en localidades remotas.

Fuente: https://elpais.com/cultura/2019/05/13/actualidad/1557761906_720624.html

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